La mueblería Azcué, que se ubica en la ciudad de Puebla, cambio su razón social a Matiz Muebles, tras el quebranto con los proveedores de la firma a nivel nacional; pese a ello, la empresa se comprometió con sus más de 200 clientes a entregar todos sus pedidos, pero para ello solicitó tiempo y comprensión de sus clientes.
Lo anterior, luego de que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió un alerta contra la empresa Azcué, tras el cierre de las sucursales ubicadas en Quintana Roo y Guerrero, situación que podría derivar en fraude, por la negativa de respuesta a sus clientes.
Ante ello, la delegación en Puebla de la Profeco inició un proceso de verificación para revisar la conducta comercial de la empresa en su única sucursal en la capital poblana, ubicada en Plaza Milenium, en el local 48-A, ya que hace un año cerró sus puertas la segunda sucursal ubicada en Plaza Dorada.
De acuerdo con la información proporcionada por una empleada de la empresa, que se negó a proporcionar su nombre, desde el pasado 28 de febrero, la firma concluyó la relación comercial con el corporativo nacional, toda vez que en últimas fechas, la proveedora incumplía con la entrega de pedidos.
Ante este escenario, la ahora empresa Matiz Muebles tomó la decisión de cambiar su razón social, y aseguró que esta decisión no afectará a los clientes que adquirieron compras bajo el nombre de Azcué, ya que informan, mantiene abierta la tienda al público.
En este sentido, la empresa pidió a sus clientes tiempo para la entrega de los pedidos, lo cual podría prolongarse en la medida que el corporativo nacional responda y enfrente la situación con Profeco, ya que de no demostrar el contrato de adhesión obligatorio con esta institución, podría enfrentar una multa.
Precisan que únicamente existen pendientes de entrega: comedores, recámaras y camas de niño, por lo que se confía en que en un lapso no mayor de 20 días se logre tener una respuesta favorable para los clientes.
La Profeco deja en claro que no escatimará en proteger los intereses de los consumidores, sobre todo cuando se trata de una empresa con antecedentes negativos, pues del 2008 al 31 de enero de 2010 acumula 409 quejas con un monto reclamado que casi alcanza los seis millones de pesos.
Aun mas cuando la empresa Azcué Muebles así como su subsidiaria Mupen, especializados en fabricación y venta de muebles, comenzaron a cerrar sus sucursales (febrero) en el estado de Quintana Roo y Guerrero, específicamente en Chetumal, Playa del Carmen, Cancún y Acapulco, dejando a la deriva a clientes que habían comprado un mueble.
La delegación de Profeco en Puebla informó que el cambio de razón social no afecta el proceso administrativo que dictó el organismo federal el pasado 2 de marzo, por lo que se mantiene la revisión para que la empresa mueblera compruebe su contrato de adhesión en un lapso no mayor a tres días, de no hacerlo se impone la multa correspondiente.
Fuente: e-consulta.